Lectura: 1 Corintios 12:14-27
Pablo ha variado el enfoque de su tema con respecto a la porción bíblica de hoy.
En primer lugar, demostró que, debido a que todo lo que somos y tenemos surge de un mismo Espíritu (según el v. 13c), somos un solo cuerpo (según el v. 12c).
Ahora quiere hacernos notar que hay otra verdad igualmente preciosa: aunque formamos un cuerpo, éste no es un solo miembro, sino muchos (v. 14) pero todos son parte de ese mismo cuerpo en Cristo Jesus.
No se trata sólo de cantidad sino también de diversidad, lo cual hace de la iglesia del Señor un crisol de oportunidades para servir.
Por lo tanto la iglesia no es un ejército donde todos están uniformados y marcan el mismo paso, sino un organismo donde cada parte es distinta de la otra, pero absolutamente necesaria y debemos de cuidarnos, protegernos y preocuparnos unos por otros.
Oración: Padre amado quiero hoy ser sensible a cualquier necesidad que este pasando uno de mis hermanos o hermanas en Cristo y que yo pueda ser de ayuda para esa persona que es parte del cuerpo de Cristo.